Benjamin Netanyahu ganó las elecciones en Israel pero tendrá problemas para formar gobierno

Para seguir manteniéndose en el poder, Netanyahu deberá formar una coalición de su partido Likud junto a otras cinco formaciones conservadoras y ultraderechistas.
El pasado martes 23 de marzo se llevaron a cabo elecciones parlamentarias en el Estado de Israel. Estas son las cuartas elecciones en tres años para este país de Cercano Oriente que tiene una híper-fragmentación parlamentaria lo cual ha dificultado los plantes de Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel desde 2009, para poder mantenerse en el poder.
El oficialista Likud, el partido de Netanyahu, ha perdido siete escaños en comparación a las últimas elecciones pero se mantiene como la fuerza más votada del país con 1, 065,270 votos (24.19 %) y 30 escaños. Para formar gobierno, la opción más segura para Netanyahu es aliarse con Shas (9 escaños), Yamina (7), Judaísmo Unido de la Torá (7), Partido Sionista Religioso (6) y Nueva Esperanza (6). Todos estos partidos son partidos de derecha conservadora y extrema derecha de ideología sionista y profundamente religiosa.
Yesh Atid, partido político que fue antiguo aliado de Netanyahu, ha sido el segundo partido más votado con 612,547 votos (13.91%) y 17 escaños. El primer ministro en funciones puede contar con la formación liderada por el ex ministro Yair Lapid o bien este puede quedar como líder de la oposición si Netanyahu consigue otra fórmula para formar gobierno.
El resto del parlamento está conformado por Azul y Blanco (antiguo socio de Netanyahu) con 8 escaños, el Partido Laborista (7), el partido derechista anticlerical Yisrael Beiteinu (7), el partido izquierdista árabe-israelí Lista Conjunta (6), el izquierdista Meretz (6) y el islamista Ra’am (4).