Los comunistas moldavos sufrieron la peor derrota electoral de su historia

El partido liberal europeísta de la presidenta Maia Sandu ganó las elecciones parlamentarias tras derrotar el bloque comunista y obtuvo una mayoría absoluta.

El pasado domingo 11 de julio se llevaron a cabo elecciones parlamentarias en Moldavia, en medio de tensiones entre el bando del antiguo oficialismo comunista y el partido derechista de la presidenta Maia Sandu, que a diferencia de los comunistas está a favor de la integración de su país en la Unión Europea y una gran modificación en cuanto a las relaciones exteriores con Rusia.

En total votaron 1, 467,214 ciudadanos moldavos, lo cual significó una participación del 48.41%, casi un punto porcentual menos a comparación de los últimos comicios de hace dos años. El liberal y europeísta PAS (Partido de Acción y Solidaridad) obtuvo 774,753 votos (52.80%) y 63 escaños de un total de 101, lo cual le garantiza la mayoría absoluta que le permitirá gobernar con comodidad.

El segundo más votado fue el BECS (Bloque Electoral de los Comunistas y Socialistas) que obtuvo 398,675 votos (27.17%) y 32 escaños. Este resultado significa la primera derrota del bloque comunista post-soviético luego de siete años, ya que desde 2014 no sufrían una derrota tan aplastante. Pese a los muchos años de gobierno, los moldavos europeístas nunca han conseguido su objetivo.

El partido que completa el parlamento para este nuevo periodo es el SOR, pequeño partido conservador y pro-ruso que obtuvo 84,187 votos (5.74%) y solo seis escaños. Previo a las elecciones, SOR era mucho más cercano al bloque comunista porque no comparten las aspiraciones europeístas que posee la presidenta.

Una eventual adhesión de Moldavia a la Unión Europea reviviría las tensiones con el estado de facto no reconocido de Transnistria, que consiste en una franja de territorio en el este del país en la frontera con Ucrania, que se distingue por ser gobernado por comunistas y por contar con el ruso como lengua primaria en lugar del rumano.

Transnistria no es reconocido por ningún miembro de la ONU pero se ganó su independencia de facto tras ganar la Guerra de Transnistria al gobierno Moldavo entre noviembre de 1990 y julio de 1992 en pleno derrumbe de los países del bloque soviético. El estado no reconocido tiene una posición geopolítica muy estratégica para los intereses rusos respecto a Europa y principalmente Ucrania.