Presidente argelino disolvió el parlamento y convocó elecciones anticipadas

Argelinos acudirán nuevamente a las urnas en medio de una gigantesca crisis política por la corrupción, el fraude, el alto desempleo y la pandemia.

Desde febrero de 2019 Argelia ha vivido las protestas más grandes de su historia desde la Primavera Árabe luego del anuncio del entonces presidente Abdelaziz Bouteflika de presentarse por quinta vez consecutiva a unas elecciones, así como la corrupción, el fraude electoral, la restricción de la libertad de prensa y el alto desempleo. Todos fueron motivos de protestas por parte de los argelinos en Argelia así como la diáspora repartida en Francia, Bélgica, Suiza, Alemania, Reino Unido, Canadá y los Estados Unidos.

Las protestas causaron no solo la caída de Bouteflika, sino también la de los primeros ministros Ahmed Ouyahia y Noureddine Bedoui. Las elecciones presidenciales de 2019 fueron pospuestas y boicoteadas. El actual presidente, Abdelmajid Tebboune, como consecuencia de la situación del país, ha anunciado esta semana la disolución del parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Tebboune también anunció indultos para los 60 activistas opositores que fueron encarcelados en el segundo aniversario del Hirak, nombre con el que se conoce al movimiento de protesta empezado en febrero de 2019 y que ha supuesto un terremoto en la política del país más grande de África.

A menos que la oposición se presente a las elecciones de forma conjunta, los próximos comicios tienen dos únicos favoritos: el eterno Frente de Liberación Nacional que fue artífice de la independencia argelina de Francia y que ha ganado todas las elecciones desde 1997, así como la Agrupación Nacional para la Democracia (RND por sus siglas en francés), una fuerza conservadora liderada por un poderoso ex primer ministro de Bouteflika llamado Ahmed Ouyahia.