Damnificados por el desborde del río Piura realizan paro tras abandono del estado

REDACCIÓN/03ABRIL19
REDACCIÓN/03ABRIL19
REDACCIÓN/03ABRIL19

 

Tras dos años de promesas, a los damnificados por el desborde del río Piura, una más parece un insulto. Así lo entienden las familias del campamento San Pablo y del centro poblado Pedregal Grande que se ratificaron en acatar un paro provincial pese a los ofrecimientos del gobierno en su última visita a la región.

El anuncio de la tregua de 15 días se hizo el pasado miércoles 27 de marzo al conmemorarse dos años del desborde del río Piura y donde los damnificados y población afectada bloquearon la ruta Piura-Catacaos así como el tránsito en el intercambio vial. Dos días después, llegó el premier Salvador del Solar y el Ministro de Vivienda, Carlos Bruce con más ofrecimientos.

“Nos vamos al paro si de parte del Estado no hay ningún resultado. Nadie del Ejecutivo se acercado a conversar con nosotros [después de la marcha]”, declaró Cristóbal Timaná el dirigente de más de 300 familias del campamento de San Pablo, ubicado a un costado de la carretera Piura-Chiclayo, y a donde llegaron tras perderlo todo en el desborde del fatídico 27 de marzo.

Con un proyecto de 600 módulos de vivienda que pasa de mano en mano en el Ministerio de Vivienda, los damnificados de San Pablo han pasado los últimos dos años escuchando promesas. Ya se nombró al tercer director de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) y ellos siguen esperando en sus carpas.

“Nosotros en San Pablo no tenemos ningún problema de litigio con ninguna empresa. Son terrenos saneados porque ya la comunidad campesina de Catacaos lo donó al Ministerio de Vivienda para que construyan los módulos”, refiere.

El último viernes 29 de marzo, a dos días de marchas de protesta al cumplirse dos años del desborde, el premier Salvador del Solar y el ministro de Vivienda, Carlos Bruce llegaron a Piura y anunciaron la construcción de más de 1700 viviendas en el otro campamento del km 980 de la vía Piura-Chiclayo, perteneciente al distrito de Cura Mori.

Este campamento se ubica cerca a San Pablo y también sirve de albergue de la población que lo perdió todo cuando el río ingresó a sus viviendas.

“Estaríamos agradecidos si es verdad que se hará porque de verdad, ya no tenemos confianza   [en los anuncios del gobierno] porque nos engañan”, expresó Timaná.

En ambos campamentos se repartieron las familias de centros poblados como Pedregal Grande en donde el agua del río Piura casi llega a los 2 metros de altura. El alcalde delegado de este lugar, Santos Yamunaqué también se ratificó en acatar la medida de fuerza.

Pese a ser uno de los epicentros de la catástrofe, en Pedregal Grande nada se reconstruye. Ni el sistema del alcantarillado, ni las calles ni el colegio se ha colocado un solo ladrillo que marque el inicio de la reconstrucción de varios miles de millones que se anuncia desde la ARCC.

“Queremos que nos diga cuándo van a comenzar las obras de reconstrucción en Pedregal Grande. Las obras que están dentro del plan es el alcantarillado, la posta médica, el colegio Genaro Martínez Silva, la calle Molino Azul y un centro educativo inicial”, refiere.

A parte de la lentitud en el proceso, a Pedregal Grande también lo afecta una resolución del Ministerio de Vivienda que declara el sector como de alto peligro y con riesgo no mitigable. En vista de ellos, no se pueden ejecutar obras en sectores en riesgo.

“Si no hubiera la buena voluntad de las autoridades del gobierno; nos vamos a mantener [en el paro] pero ellos serán los únicos responsables en algo que pueda suceder”, detalló Yamunaqué.

Deja una respuesta

Subir