Greta Thunberg, la estudiante que hizo despertar al mundo contra el cambio climático.

Greta Thunberg, la activista sueca de 16 años, nunca soñó que su protesta a las puertas del Parlamento de su país eclosionaría en un movimiento conta el cambio climático presente en más de 100 países y que toma forma cada viernes.

Todos los viernes desde agosto de 2018, Thunberg se planta delante del Parlamento sueco con una pancarta donde se puede leer escrito a mano "huelga estudiantil por el clima". Desde entonces se han sumado a las protestas para pedir acción contra el cambio climático más de 1.600 ciudades alrededor del mundo.

Su iniciativa le ha catapultado a la fama. Tres políticos noruegos han apostado por ella para el Premio NOBEL, y ya ha dado discursos ante los líderes mundiales en el foro económico de Davos y en la conferencia climática de la ONU en Katowice.

"He recibido un apoyo enorme de todo el movimiento ecologista y de todo el mundo que defiende el clima. No había sido posible sin ellos", reconoce.

Cuando tenía 11 años, Thunberg sufrió una depresión. Uno de los factores que le ayudó a superarla fue leer y aprender sobre el cambio climático y la percepción de que no se estaba haciendo lo necesario para combatirlo.

Llegó incluso a dejar de comer antes de recibir el apoyo de sus padres, que dejaron de consumir carne y de volar en avión, lo que supuso un desafío mayúsculo para su madre, la cantante de ópera Malena Ernman.

"Creía que esto iba a durar tres semanas, nadie confiaba en que pudiese hacerlo. Pero lo hice. Y después de eso no quedé satisfecha, así que empecé #FridaysForFuture, un movimiento que he visto crecer lentamente día a día", afirma Thunberg.

En este vídeo de septiembre de 2018 hacía un llamamiento a todos, "estéis donde estéis", a sentarse en frente de los parlamentos o edificios gubernamentales "hasta que vuestro país esté en el camino correcto", y se preguntaba por el sentido de ir a la escuela a estudiar por un futuro "que pronto dejará de ser" mientras "nadie está haciendo nada para salvar ese futuro".

La activista sueca ha inspirado a miles de jóvenes, que están presionando a sus políticos para que tomen medidas destinadas a limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados.

 

 

Agregue un comentario

Subir