Irán confirma la pena de prisión y latigazos de la abogada Nasrin Sotude.

 

Un tribunal ratifica la condena a 33 años de cárcel y 148 latigazos. La activista rechaza apelar para no legitimar un "juicio injusto"

De acuerdo con la agencia oficial IRNA, Sotude,premio Sarajov del Parlamento Europeo en  2012 fue condenada el once de marzo pasado por la sección 28ª del Tribunal Revolucionario. La corte, cuya jurisprudencia se basa en la charía o ley islámica, culpó a la abogada de "reunión en colisión contra la seguridad nacional", "propaganda contra la autoridad", "participación efectiva en grupo ilegal y contrario a la seguridad", "incitación a la corrupción y a la prostitución" y "comparecencia pública sin velo".

La mayoría de estas acusaciones están relacionadas con su labor como abogada defensora de algunas de las mujeres que, el año pasado, protestaron en la céntrica avenida Enghelab de Teherán quitqndose el velo y subiendose al mobiliario urbano. La salida de Irán de una de ellas, Shaparak Shayari Zade - condenada a 20 años por manifestarse -, y su posterior comparecencia en Canadá, exigiendo sancionar a Irán, fue denunciado por la línea dura como una prueba de la sumisión de su causa al interés del "enemigo".

Nasrin Sotude lleva entre rejas desde el 13 de junio de 2018. No era la primera vez. En septiembre de 2010 había sido condenada a seis años de prisión por cargos idénticos como la defensa de personas condenadas a muerte siendo menores de edad. Quedó en libertad en 2013, tras un indulto concedido por las autoridades. En septiembre de 2016 fue condenada de nuevo a cinco años en absentia, por personarse sin la vestimenta adecuada para el tribunal.

La normativa islámica iraní obliga a observar en público el hiyab o recato, en particular en las niñas mayores de nueve años y las mujeres. Esto se traduce en el cubrimiento forzoso del pelo y el uso de ropa que no marque el contorno del cuerpo. Y, si bien en los últimos tiempos puede notarse cierta relajación en el espacio social, con velos cada vez más finos y menor presencia de la llamada policía moral, el ala rigorista del poder contempla las protestas de ciertos temas críticos, y su publicitación, como una amenaza.

La letrada y activista pro DDHH Nasrin Sotude pagará en sus carnes el haber defendido el derecho a protestar contra la obligatoriedad del velo. Un tribunal iraní ha ratificado este lunes lacondena a 33 años de cárcel - de los que cumplirá un máximo de 12 - y 148 latigazos que pesa sobre ella. Nasrin Sotude lleva entre rejas desde el 13 de junio de 2018No era la primera vez. En septiembre de 2010 había sido condenada a seis años de prisión por cargos idénticos a los de esta vez, tras actuar en casos controvertidos en Irán, como la defensa de personas condenadas a muerte siendo menores de edad. Quedó en libertad en 2013, tras un indulto concedido por las autoridades. En septiembre de 2016 fue condenada de nuevo a cinco años en absentia, por personarse sin la vestimenta adecuada para el tribunal.

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